_Versión para imprimir
 

 

Al Nakba, La Catastrofe. 15 de Mayo de 1948: declaración del Estado de Israel; para esa fecha ya habían sido expulsados más de 500.000 palestinos y cientos de aldeas habían sido destruidas. 15 de Mayo de 2008: los refugiados suman más de 5 millones, se ha perdido la cuenta de muertos, y no hace mucho que el vice-ministro de defensa israelí, como un gesto de desprendimiento y liberalidad lingüística, ha anunciado un holocausto palestino. Las cifras y hechos no parecen sorprender: es el estado de excepción vuelto regla; y por lo demás, hoy, con el intento de ser perpetuado y confirmado, cercado bajo los muros de la violencia.

Vistas así las cosas, el situar al Nakba en una fecha determinada parece un absurdo: es la conmemoración de lo aún vivido, y la refundación continua de lo ya fundado. La Historia Palestina se ha configurado como La Catástrofe , por lo cual, recordar a aquella como un hecho pasado es disfrazar a la regla de excepción, en un lugar y tiempo en que la excepción ha devenido en regla; en donde la coacción ha pasado a ser la normalidad, imponiéndose y borrando todos los espacios de intimidad.

¿Para qué, entonces, referirse a lo que sigue estando y habla por sí mismo? Hoja de Ruta en su edición número 17 intenta poner esto en evidencia; levanta su voz frente a aquel poder fundante, que bajo la figura estatal se autolegitima y conserva, manteniendo a las “otras” fuerzas oprimidas. Se pone en el lugar de esta “otra” fuerza, la de los refugiados y exiliados, la que no tiene forma, pero que aún subsiste.

HOJA DE RUTA